
En un contexto de mora en niveles récord, el saldo financiado a través de tarjetas de crédito registró en términos reales una caída interanual del 10,1% en agosto, de acuerdo con el último informe de First Capital Group. La medición, que descuenta el efecto de la inflación, confirma que los argentinos utilizan cada vez menos el plástico como herramienta de financiamiento.
En la comparación mensual, la retracción real fue del 0,3%, tomando como referencia una inflación estimada del 1,7% para el mes y del 33,5% en los últimos doce meses.
En términos nominales, en cambio, el panorama es distinto: la operatoria a través de tarjetas de crédito creció 1,4% mensual y el saldo total acumulado alcanzó los $25,1 billones, lo que representa una suba interanual del 20,1% frente a los $20,9 billones registrados en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, ese incremento nominal queda muy por debajo de la inflación del período, lo que explica la caída real.
Para Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, el fenómeno no es nuevo pero sí se está profundizando: “Se acelera el retroceso de estas carteras luego de la expansión que experimentaran durante el período marzo 2024 – noviembre 2025. Es decir, la cartera se está achicando: cada vez se usa menos la tarjeta como herramienta de financiamiento”.
El analista puso el foco en la velocidad del retroceso más que en su magnitud absoluta: la caída acumulada se profundizó en los últimos meses: fue de 3,4% en el último trimestre, de 5,9% en el semestre y de 10,1% en términos interanuales.
La señal más marcada surge al comparar el promedio mensual de contracción: 1,13% en el trimestre, frente a 0,98% en el semestre y 0,84% en el año