
La oferta se hizo en un discurso pronunciado en la primera convención del partido, celebrada en pleno mandato presidencial estadounidense.
No dio detalles sobre cómo funcionaría ni cómo se financiaría, limitándose a decir que el dinero tendría que gastarse en Estados Unidos. El vicepresidente JD Vance ha vinculado el plan con los ingresos que Trump ha recaudado para el gobierno estadounidense mediante aranceles.
Los demócratas la calificaron de "promesa vacía" y otros cuestionaron si tal promesa era legal o factible.
Puede que sea la primera vez que un presidente estadounidense ofrece una compensación de este tipo a los estadounidenses, en el contexto de un llamamiento a votar por el gobierno en un año electoral y cuando las encuestas dan mal para la gestión Trump.
La idea provocó un estruendoso aplauso en la convención y Trump pareció disfrutar del momento.
Hay casi 270 millones de adultos estadounidenses, lo que significa que un pago de 5.000 dólares le costaría al gobierno de Estados Unidos unos 1,3 billones de dólares.
Estados Unidos va a la urnas el 3 de noviembre para renovar el Congreso.