
“Empezamos a perder la paciencia. Hay un umbral de tolerancia que está pasando”, admitió una fuente oficial ante Infobae sobre el accionar de la senadora Patricia Bullrich, quien no oculta sus contrapuntos con el Gobierno. En Casa Rosada le facturan las formas y le piden que evite exponer públicamente sus diferencias, una práctica que se volvió habitual en la legisladora.
Durante la mañana de este martes, Bullrich se adjudicó la iniciativa de las medidas para aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas, que anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, y luego dejó trascender en redes sociales un retrato de una reunión con sus principales colaboradores en sus oficinas.
La sucesión de episodios profundizó el malestar en la cúpula del Gobierno, donde las diferencias con la senadora se acumulan desde las últimas semanas. Como consecuencia de esto, se abrió una incipiente instancia de debate sobre el futuro de la conducción de la bancada violeta en la Cámara Alta.
Desde el entorno de la senadora plantearon a este medio que se trató de una “reunión de trabajo” habitual y remarcaron que la decisión de publicar la foto no surgió de Bullrich sino de sus colaboradores. No obstante, también reconocieron el desgaste que atraviesa el sector que responde a la senadora, que atribuyeron a las diferencias ideológicas que supone “no ser puro” dentro de las tribus libertarias.