
El río Dulce, uno de los cursos de agua más importantes de Santiago del Estero, vuelve a convertirse en escenario de un fenómeno natural de gran relevancia para el equilibrio ambiental de la provincia. Durante las últimas horas se registraron imágenes que muestran un importante movimiento de peces, una actividad que estaría vinculada con el inicio del período reproductivo de distintas especies que habitan sus aguas.
Este proceso, conocido como desove, constituye una de las etapas más importantes del ciclo biológico de los peces y resulta fundamental para garantizar la renovación de las poblaciones y la conservación de la biodiversidad.
Con el avance de la primavera, el incremento de las temperaturas y las variaciones en el caudal del río, se generan condiciones ambientales que pueden favorecer el desplazamiento y la reproducción de numerosas especies de agua dulce.