
“Fue un acto de absoluto salvajismo”: con esas palabras, el abogado de la familia de Nancy Godoy, Sergio Briend, describió los resultados de la autopsia de la docente rural de 52 años hallada muerta en el paraje El Malezal, en la provincia de Corrientes, luego de que los familiares recibieran el informe forense en una reunión con los fiscales del caso.
El estudio, realizado en el Instituto Médico Forense (IMF), determinó que Godoy sufrió una muerte extremadamente violenta. El cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes en distintas partes —entre ellas, la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas—, y algunas de esas lesiones fueron provocadas cuando todavía estaba con vida. Además, el informe registró lesiones defensivas y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda.
Briend, que acompañó a los tres hijos de la docente —Sebastián, Adán y José— y a su nuera Alejandra a la sede judicial, fue quien tomó la palabra ante los medios tras la reunión. “Para que el equipo médico forense diga ‘en los tantos años de trabajo nunca tuvimos un hecho como este’, imagínese los datos que nos han contado”, afirmó el letrado, visiblemente afectado.
El abogado precisó que el cuerpo presentaba heridas punzocortantes en todas partes y que algunas partes del propio cuerpo fueron seccionadas, aunque prefirió no abundar en detalles ante la presencia de la familia, que recibió la información de primera mano antes de su difusión pública. “No está bien, en presencia, sobre todo, de la familia que recibió este primer impacto”, señaló Briend al ser consultado por los periodistas.