
La movilización estuvo encabezada por el rector Marcelino Ledesma y
la vicerrectora Fernanda Mellano, junto a autoridades de las unidades
académicas, integrantes de los distintos claustros universitarios y
representantes de organizaciones sociales, gremiales e instituciones
provinciales y municipales.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la lectura del
documento elaborado y consensuado a nivel nacional por el Consejo
Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical de Universidades
Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA).
La lectura estuvo a cargo de representantes estudiantiles de las
cuatro facultades de la UNSE: Noelia Ávila, de la Facultad de Humanidades,
Ciencias Sociales y de la Salud; Florencia Acuña, de la Facultad de Ciencias
Forestales; Patricio Basualdo, de la Facultad de Ciencias Exactas y
Tecnologías; y Ana Verónica Lobo, de la Facultad de Agronomía y Agroindustrias;
mientras que el último tramo fue leído por el rector.
La participación de los estudiantes dio voz a un documento que
expresó las principales preocupaciones del sistema universitario argentino y
planteó la necesidad de garantizar las condiciones para que miles de jóvenes
puedan ingresar, permanecer y graduarse en las universidades públicas.
RECLAMO POR EL FINANCIAMIENTO
Bajo la consigna “Defender nuestros sueños y garantizar el futuro”,
el documento nacional cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento
Universitario por parte del Gobierno nacional y reclamó la aplicación de las
disposiciones vinculadas con la recomposición salarial y las becas
estudiantiles.
En ese sentido, señaló que tanto el Congreso de la Nación como el
Poder Judicial respaldaron la vigencia de la norma y que existe una medida
cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 y 6, referidos
a salarios y becas.
El pronunciamiento también advirtió sobre las consecuencias
institucionales del incumplimiento de las leyes y las resoluciones judiciales,
al tiempo que reivindicó el papel del Congreso y la vigencia del sistema
democrático.
Otro de los puntos centrales estuvo relacionado con el deterioro de
los salarios docentes y nodocentes, la falta de negociación paritaria y las
dificultades que atraviesan los trabajadores universitarios.
Según el documento, la pérdida sostenida del poder adquisitivo
compromete no solamente las condiciones de vida del personal, sino también la
continuidad de las capacidades académicas, científicas y técnicas construidas
durante décadas.
BECAS Y PRESUPUESTO 2027
El documento dedicó especial atención a la situación de los
estudiantes y advirtió que la gratuidad universitaria resulta insuficiente
cuando no existen condiciones económicas que permitan sostener una carrera.
Como ejemplo, mencionó el congelamiento de las Becas Progresar en
35.000 pesos desde 2024, la desinversión en las Becas Manuel Belgrano y las
dificultades que afectan a los programas de estímulo para las vocaciones
científicas.
También cuestionó el proyecto de Presupuesto Nacional 2027
presentado por el Poder Ejecutivo, al considerar que no contempla los recursos
necesarios para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario ni recuperar
las pérdidas acumuladas por el sistema.
En contraposición, el CIN elaboró una propuesta presupuestaria que,
según el documento, requiere un incremento del 33,4 % respecto de las partidas
previstas por el Ejecutivo nacional, con el objetivo de garantizar el
funcionamiento de las instituciones y recuperar previsibilidad para sus
actividades académicas, científicas y de extensión.
El pronunciamiento advirtió, además, que la reducción del
financiamiento afecta la investigación, la vinculación tecnológica, la
adquisición de equipamiento y la formación de nuevos investigadores, con
consecuencias que pueden extenderse durante años.
PARTE DE LA SOLUCIÓN
En el tramo final, el documento reivindicó el papel de las
universidades nacionales en la formación profesional, la movilidad social, el
desarrollo científico y la construcción de soberanía.
“La universidad pública argentina no es el problema de nuestro país;
es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución”, expresó uno de
los pasajes de la declaración.
La jornada concluyó con un llamado a sostener la defensa de la
educación superior y del sistema científico-tecnológico, bajo las consignas de
una patria democrática, soberana y educada.
La comunidad de la UNSE se sumó al reclamo nacional por el
financiamiento de las universidades públicas, con una participación que reunió
a sus distintos claustros y a sectores de la sociedad santiagueña en defensa
del derecho a la educación.