
La hipertensión puede no presentar síntomas
El doctor Javier Vilosio, director del Área Técnica de CADIME, señaló que existen factores de riesgo que pueden modificarse. Entre ellos enumeró la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, el colesterol elevado, el sedentarismo, el sobrepeso, la fibrilación auricular y una alimentación poco saludable.
La presión alta requiere una atención particular porque puede no generar molestias. “Sentirse bien no garantiza tener la presión controlada”, explicó Vilosio.
La cara, un brazo y el habla pueden dar la alerta
Tres signos permiten sospechar de un ACV con rapidez: asimetría facial, debilidad en un brazo y dificultades para hablar. Pueden sumarse problemas repentinos de visión, alteraciones para caminar, falta de equilibrio, confusión, pérdida de fuerza o sensibilidad de un lado del cuerpo y un dolor de cabeza intenso que aparece de forma súbita.
“No es necesario que estén presentes todos los síntomas: un solo signo de aparición brusca puede ser suficiente para actuar”, indicó Vilosio.
Ante esa situación, la recomendación es registrar la hora en que comenzaron las manifestaciones —o el último momento en que la persona se encontraba bien— y pedir asistencia urgente. En la Ciudad de Buenos Aires, se debe llamar al SAME, al 107. Aunque los síntomas cedan en pocos minutos, la consulta médica no debe demorarse, ya que ese episodio puede anticipar un ACV próximo.