
Un llamado telefónico advirtió al personal policial de estruendos en una zona rural, distante a pocos kilómetros del casco urbano, compatibles con disparos de arma de fuego. Al llegar presurosos al lugar, los uniformados localizaron a dos jóvenes motociclistas que no supieron justificar su presencia en la zona como tampoco acreditaron la pertenencia de los rodados.
La intervención policial tuvo lugar alrededor de las 19 del domingo, luego de que un productor de 47 años denunciara haber escuchado disparos en cercanías de su establecimiento, a unos 8 kilómetros del casco urbano. Las unidades móviles acudieron al sector y lograron ubicar en un camino vecinal a dos jóvenes de 20 y 32 años, a bordo de sendas motocicletas, ambas sin dominio colocado.
Al ser interceptados por los uniformados, los sospechosos, domiciliados en los barrios Rivadavia y Mataderos, manifestaron que se encontraban realizando actividades de caza en compañía de otros dos individuos que se habían adentrado en el interior del campo, uno de los cuales portaba una escopeta.
Informada de las actuaciones, la fiscal de turno, dispuso el secuestro preventivo de ambos motovehículos hasta tanto sus ocupantes acrediten la correspondiente propiedad con la documentación reglamentaria, ordenando además la firma de actas de identificación y de compromiso para los involucrados.