
Las pruebas PISA evalúan a estudiantes de 15 años. En esta edición participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías, que representan unos 33 millones de adolescentes. En Argentina realizaron la prueba 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. La prueba se administró en formato digital, mediante computadoras, igual que en 2022.
PISA no evalúa el dominio de contenidos curriculares específicos (como Aprender), sino la capacidad de los estudiantes para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas. En 2025 el área principal fue Ciencias, mientras que Matemática y Lectura fueron evaluadas como dominios secundarios. También se incorporó una nueva prueba de resolución computacional de problemas.
Una caída en las tres áreas
En Ciencias, Argentina descendió de 406 puntos en 2022 a 393 en 2025. La distancia entre Argentina y el promedio de la OCDE (482 puntos) en esta materia fue de 89 puntos. Mientras Argentina perdió 13 puntos desde 2022, para la OCDE la caída fue de 3 puntos. En esta edición, el informe PISA estima que alrededor de 20 puntos pueden servir como referencia aproximada del aprendizaje que adquiere un estudiante durante un año de escolarización.
En Lectura, el puntaje argentino bajó de 401 a 389, mientras el promedio OCDE quedó en 461. En este caso, el retroceso internacional fue todavía mayor: entre 2022 y 2025, la OCDE perdió en promedio unos 14 puntos, frente a los 12 de Argentina.
En Matemática, Argentina obtuvo 367 puntos, 11 menos que en 2022. Es el peor resultado de la serie argentina comparable en esta área. El promedio OCDE fue de 463 puntos, 96 más que Argentina, y también descendió desde 2022: la caída promedio fue de 9 puntos.
La trayectoria histórica muestra diferencias entre las tres disciplinas, según explica el informe “¿Cómo le fue a Argentina en PISA 2025?”, de Argentinos por la Educación, elaborado por María Sol Alzú, Martín Nistal y Lucía Vallejo a partir de los datos difundidos este martes por la OCDE.
En Ciencias, Argentina había oscilado durante años alrededor de los 400 puntos: obtuvo 391 en 2006, 401 en 2009, 406 en 2012, 404 en 2018 y nuevamente 406 en 2022. Los 393 puntos de 2025 devuelven al país prácticamente al nivel con el que comenzó la serie.
En Lectura, el deterioro reciente también es marcado: el país venía de 402 puntos en 2018 y 401 en 2022, y cayó ahora a 389. El valor, sin embargo, todavía queda por encima de los 374 puntos registrados en 2006, el peor antecedente argentino en esa materia.
Matemática, en situación crítica
Además de los puntajes promedio, PISA distribuye a los alumnos según distintos niveles de desempeño, desde el 1 (que se presenta subdividido para reflejar los desempeños más bajos) hasta el 6 (el más alto). El nivel 2 funciona como referencia para identificar las capacidades básicas que se espera que un estudiante pueda utilizar de manera autónoma.
En Matemática, solo el 24% de los argentinos alcanzó ese nivel o uno superior, frente al 65% promedio de la OCDE. Esto significa que tres de cada cuatro estudiantes argentinos tienen dificultades para interpretar por sí mismos una situación matemática sencilla y reconocer cómo representarla, por ejemplo al comparar distancias entre distintas rutas o convertir precios entre monedas.