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Qué pasará con El Montecito de los Canichones tras la muerte de “El Polaco” Riemersma

La muerte de Eduardo “El Polaco” Riemersma generó preocupación por el futuro del refugio que fundó en Santiago del Estero. El Montecito de los Canichones alberga a cientos de perros y ahora enfrenta el desafío de continuar sin su principal impulsor.

Qué pasará con El Montecito de los Canichones tras la muerte de “El Polaco” Riemersma
La muerte de Eduardo Groh Riemersma, conocido como “El Polaco”, dejó una enorme tristeza entre quienes durante años acompañaron su lucha por los animales. Pero también abrió una preocupación concreta: qué pasará ahora con El Montecito de los Canichones y con los cientos de perros que viven en el refugio que fundó y convirtió en su gran proyecto de vida.

Según información publicada este jueves por medios de Santiago del Estero, el lugar alberga actualmente más de 600 perros. La cifra da una dimensión de la tarea cotidiana que implica sostener el refugio y de la importancia de garantizar su continuidad.

El Montecito de los Canichones funciona en un predio ubicado sobre la Ruta Nacional 16, en La Banda, Santiago del Estero, y tiene como misión rescatar, rehabilitar y cuidar perros que fueron abandonados o víctimas de maltrato. Así lo define la propia organización en su sitio oficial.

Durante años, Eduardo Riemersma fue la principal figura detrás de ese funcionamiento. Si bien contaba con un equipo de cuidadores que colaboraba con las tareas diarias, allegados y voluntarios explicaron que gran parte de las responsabilidades recaía personalmente sobre él.

Entre otras tareas, “El Polaco” se ocupaba de gestionar donaciones, conseguir y comprar alimento, trasladar animales al veterinario, supervisar tratamientos y estar pendiente de las necesidades particulares de cada perro.

También participaba directamente del mantenimiento del predio y de la construcción y acondicionamiento de los espacios donde vivían los animales.

Por eso, su muerte generó inmediatamente una pregunta entre quienes conocen el funcionamiento del refugio: ¿quién se hará cargo de todo ese trabajo?

Una de las abogadas que trabajó junto a Riemersma en distintas causas vinculadas al maltrato animal explicó que el refugio funciona como una asociación civil, por lo que existen otras personas vinculadas a la comisión que podrían asumir las responsabilidades necesarias para garantizar su continuidad.

Desde el círculo del refugio también aseguraron que continuarán trabajando para proteger tanto a los animales como al espacio que construyó “El Polaco”.

Sin embargo, todavía quedan cuestiones concretas por definir, especialmente por la magnitud del lugar y la cantidad de perros que necesitan atención todos los días.

Es decir, no se trata solamente de mantener abierto un refugio: hay que garantizar diariamente comida, atención veterinaria, medicamentos, limpieza, mantenimiento y cuidado para cientos de animales.

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