
Hoy, las actividades finalizaron con la celebración de la misa, en el templete y procesión por el predio hacia el templo. Y a las 19 fue el oficio de la misa en el templo.
La Virgen de Huachana representa mucho más que una devoción religiosa: es un emblema de la identidad cultural, las raíces y la espiritualidad del pueblo santiagueño. La jornada se vivió con misas, procesiones y expresiones de profunda fe que reúnen a familias enteras en un clima de respeto y esperanza.
Una vez más, la celebración reafirma el lugar que ocupa la Virgen de Huachana en el corazón de miles de creyentes, convirtiéndose en uno de los acontecimientos religiosos más importantes del norte argentino.