
“Por este motivo, Pandanés deja de operar y se solicitará la quiebra de la empresa. Esto significa que a partir de hoy, 2 de octubre, no deberán presentarse a trabajar”, comunicaron.
“Sabemos que esta noticia genera angustia, incertidumbre y muchas preguntas, especialmente sobre los pagos y los próximos pasos. Entendemos que detrás de cada puesto de trabajo hay una persona, una familia y una vida que se ve afectada. Con la presentación del pedido de quiebra comienza una nueva etapa que ya no depende de nosotros directamente, sino de un proceso judicial”, afirmaron.
“Este cierre significa una pérdida enorme para todos. Pandanés fue un proyecto al que muchas personas dedicamos años de trabajo, esfuerzo y compromiso, y en el que también se invirtieron enormes recursos económicos a lo largo de estos años. Hoy se pierde ese trabajo, todo lo que construimos juntos y también el capital que fue invertido en el proyecto. Nos duele profundamente que el final sea este. Queremos agradecerles profundamente por el trabajo, el compromiso y el esfuerzo que pusieron durante todo este tiempo”, concluyeron.
El viernes pasado habían cerrado las sucursales de Av. San Martín, en Villa Crespo, y de la calle Sanabria, en Villa Devoto. A los empleados les manifestaron que la decisión se debía a que el alquiler era muy caro y no podían renovarlo.