
La decisión fue adoptada luego de que el Ministerio Público Fiscal —representado por el fiscal Alfonso Arce— y la defensa del imputado no lograran arribar a un acuerdo alternativo.
El acusado, quien posee antecedentes penales por lesiones leves y amenazas calificadas en contexto de violencia de género, fue detenido tras amenazar de muerte a su expareja en la ciudad de Frías, departamento Choya. Según la denuncia, el hombre se había quedado a dormir en la vivienda de la víctima y, en medio de un episodio de extrema violencia, la mujer debió huir en plena noche junto a sus hijos para resguardar su integridad y pedir auxilio policial. Los uniformados procedieron a la inmediata detención del sospechoso, quien alegó ante el juez “no haberse enterado de nada” y haber despertado directamente con la presencia policial.
Durante el proceso se evaluó la posibilidad de aplicar una suspensión del juicio a prueba (probation), beneficio que fue denegado por las autoridades judiciales debido a la naturaleza del conflicto y al perfil del imputado. Los informes técnicos lo describen como un hombre extremadamente celoso y hostil, con una pericia psicológica marcadamente desfavorable.
La Justicia consideró que no se trata de un caso aislado, sino de una conducta sistemática de hostigamiento y persecución, típica de vínculos tóxicos u obsesivos. Ante los antecedentes de violencia intrafamiliar y el riesgo procesal que representa para la víctima, el magistrado interviniente clausuró la etapa penal preparatoria.
Con la elevación formal a juicio, el expediente será remitido al Tribunal de Juicio Oral, donde el acusado deberá responder por el delito de amenazas calificadas en contexto de violencia de género, exponiéndose a una pena de prisión de cumplimiento efectivo.